Ella, Társila
Madre, abuela y bisabuela; ella es nuestra fuente de inspiración para crear nuestros vinos y darles su toque de personalidad y carácter. De origen asturiano, de carácter fuerte y arriesgada, se sintió cautivada por Fuentes de Duero, por su tierra, sus raíces y su fuerza.
En el año 2001, Ricardo junto con su madre Társila, recupera la historia vitivinícola de la finca con la ilusión de convertir la bodega familiar en un referente de producción de vinos de calidad. Rehabilitan el caserío, el lagar y la bodega originaria y se cultivan 30 hectáreas de viñedo apostando por variedades que se transformen en vinos singulares con un carácter especial.
Actualmente, tras casi 20 años y con un equipo luchando en un mismo sentido, podemos decir que estamos en un estado de madurez en el que conocemos el potencial de cada una de nuestras variedades y nuestros vinos.